MARATÓN

Aunque las navidades traen consigo una dieta algo desequilibrada, muchos dulces y alcohol, en Fisioterapia Madrid también celebramos que trae consigo buenos propósitos y algo de deporte, como la San Silvestre de año nuevo.

Ahora bien, más allá de la diversión, hacer una carrera o lanzarse a un maratón es algo que debe tomarse con seriedad. Ante todo, la preparación es fundamental. Se trata de una prueba muy dura para la que se aconseja, antes que nada, saber que estamos al cien por cien. Un previo chequeo médico nos aportará tranquilidad a la hora de saber que podemos afrontar un ejercicio de fondo tan exigente.

Una segunda clave para los maratones es preparar con antelación los 42,195 metros que deben correrse. Pretender hacerlos de una atacada sin entrenamiento previo es una locura. La idea del maratón es disfrutar del viaje, del kilometraje. Ir ampliando día tras día nuestros tiempos y distancias nos llevará al día señalado preparados, con resistencia y con capacidad de pasar un buen rato y no ir con la lengua fuera.  Señalan los expertos que, alguien ya acostumbrado a correr, deberá preparar la maratón durante unos 4 meses, aunque las medias variarán en función de nuestra costumbre y forma física.

Ahora bien, en Fisioterapia Madrid sabemos que preparar un maratón puede ser ligeramente aburrido, por eso recomendamos organizar bien los entrenamientos y correr por rutas diversas, para amenizar el recorrido. Ir acompañado también es un plus que mejorará la experiencia. ¿La mejor época? El otoño-invierno ofrece un clima excepcional para evitar sudar y que pueda darnos un golpe de calor.

Por supuesto, entrenar es necesario, pero sobre entrenar es peligroso. Los descansos son necesarios para que nuestro cuerpo se recupere y se adapte, no respetar las señales que nos manda sería perjudicial a largo plazo. La ayuda de un entrenador o la práctica del medio maratón como test, nos irán diciendo cuán preparados estamos y qué necesitamos para mejorar.Un maratón es una experiencia gratificante que pone a prueba nuestro cuerpo y nuestra mente, si nos preparamos con cabeza y responsabilidad para ello, lo más seguro es que se convierta en una nueva afición.